Krismática

Breviario de Krisma Mancía

MD: Sigues usando nuestros cuerpos para vender

Por Krisma Mancía

¿Qué es lo que pretendes MD? He visto tus vallas publicitarias a diestra y siniestra por las calles, y no sé qué decirte ante tanta mediocridad y desesperación. Me preocupo por ti. Tu salud mental es de esperar viniendo de mujeres sin aceptación ni autoestima que, seguro, están detrás moviendo esta campaña.

¿Qué es lo que vendes MD? ¿Ropa? ¿Anteojos? ¿Labiales? ¿Vendes inteligencia? ¿Cómo la vendes? ¿Tienes la patente de la inteligencia? ¿Me hago más inteligente usando tu marca? Es extraño, pero me siento tonta y hueca al preguntártelo. Ni siquiera tienes el descaro de presentarme los zapatos que vendes. Te recuerdo: tú vendes zapatos, no promesas. ¿Vendes zapatos o camisetas de mal gusto?

Déjame decirte: tu campaña huele a venganza, huele a ofensa, huele a disfraz de inocente feminismo mal digerido. Alguien anónimo dijo por allí que tu campaña anterior era “mucha belleza pero poco cerebro”. Tenía razón. Nosotras, las “mujeres” con todas sus letras bien puestas, no caemos ante tus frases. ¿Te has preguntado por qué? Te doy las pistas: ya sabemos que somos inteligentes y que no hace falta aparentar ser bonitas para triunfar; al igual que sabemos que somos bonitas y que no hace falta aparentar ser inteligentes. No tienes que desgastarte en recordárnoslo. Sabemos que cualquier cosa que usemos nos hace perfectas y expresa lo que sentimos y nuestro modo de vida. Nos aceptamos como somos y tenemos algo que nadie nos puede quitar: la auténtica identidad que nos distingue de cualquier etiqueta o panfleto mal armado.

Tu campaña está dirigida a mujeres sin autoestima, a mujeres que se esconden detrás de un objeto para sentirse valoradas. No te cuento el desencanto cuando una de tus clientas se quita los zapatos después de un día de trabajo. Ni te cuento cuando descubren que sus zapatos nunca fueron la varita mágica para solucionar los problemas, ni ascender a un mejor puesto de trabajo. Ni te cuento. Eso solo lo saben las mujeres. Tú no. Tú sabes que tu producto no vale la pena mostrarlo en las vallas publicitarias, porque sabes que nadie lo compraría. Sabes que es más vendible el cuerpo de una mujer con su boca y sus piernas abiertas en la actitud más triste: sin sonrisa, frías, desafiantes y con los brazos vacíos. Pero claro, lo olvidaba, en tu imaginario todas las mujeres quieren ser como esa imagen inalcanzable y manipulada por el Photoshop.

Tu campaña refuerza la creencia masculina que las mujeres somos consumistas y que cuando abrimos la boca es solo para llamar la atención. Y te doy un descubrimiento asombroso: ni los hombres se creen tu publicidad. Tu campaña no solo incita a competir físicamente entre nosotras sin medir consecuencias, sino que también debemos competir por ver quién es la más inteligente. Tu aparente e inocente juego es sucio, maquiavélico y vulgar, que nos desafía a alcanzar un estándar de vida, esa codiciosa manzana dorada de la discordia que al final es un premio vacío. Impones la distorsionada idea que para lograr ser visibles públicamente, debemos optar por un estilo de vida enteramente racista, simpatizante de la discriminación hacia las mujeres y partidaria del consumismo porque eso espera la sociedad de una mujer. La idea de reconocer que las falsas chicas plásticas quieren ser inteligente es la idea que en realidad no ayuda a las mujeres en nada a romper con el estigma de inferioridad y de marginación que arrastramos históricamente. En tu campaña seguimos cumpliendo el papel de objetos decorativos, manipulados, sin una imagen propia y sin pensamiento profundo. Pero lo intenso en tu campaña es descifrar tus mensajes ocultos:

  • “Sé decir fashion en 10 idiomas”. Equivalente a decir que una mujer solo tiene un vocabulario de 10 palabras para comunicarse. Una palabra por nueve idiomas. Lo más doloroso es el refuerzo y generalización sobre la idea de que las mujeres no tenemos otro tema para conversar, más que de moda. Por otro lado, sabemos que una persona puede ser políglota, pero es capaz de expresar idioteces todos los días de su vida.
  • “10 horas de fiesta 10 de promedio”. Significa que las calificaciones de rendimiento educativo y la diversión depende de la obligación de rendir cuentas antes de salir a una fiesta. Parece una campaña infantil que, para que puedan salir a jugar con sus amigos y amigas, deben hacer las tareas. Además aplica la fórmula de degradación de lo cuantitativo sobre lo cualitativo: dependiendo de cuánto tienes así vales como persona.
  • “Mi pintalabios no cubre mi voz”. Equivale a la afirmación de que sin belleza (o sin maquillaje) no tienes derecho a hablar.
  • “Fashion no quita cerebro”. Significa que comprar zapatos y andar a la moda es sinónimo de mujer inteligente y atractiva.
  • “Mi IQ es más alto que mis tacones”. Significa que la inteligencia está entre 1 a 15 puntos en la escala del Coeficiente intelectual. ¿Tan poquito? Valga decir que el IQ es un test de medición valorativa de la inteligencia de acuerdo al contexto de vida de una persona. Usualmente se mide con base en razonamientos lógicos y matemáticos, pero nunca se medirá tomando como base los centímetros que mide un tacón de los zapatos. Además los coeficientes intelectuales no asegura un mejor estilo de vida ni la clave del éxito, ya que el éxito depende de su uso de las potencialidades y de las condiciones para desarrollarlo.
  • “Mi cerebro es mi parte + sexy”. Significa que la valoración de la sexualidad, es decir, el modo para atraer a la persona que nos interesa y demostrar esa capacidad de atracción se limitada a cierto tipo de comportamiento. En este caso, una mujer sin posibilidades socioculturales, económicas y educativas está en desventaja ante las condiciones impuestas e inalcanzables. Las mujeres debe cumplir las siguientes características de perfección según tu publicidad: ser sexualmente activas, de raza blanca, heterosexual, sin discapacidad, saludable, eternamente joven y con una complexión física estandarizada. Las que no cumplen los requisitos son tontas si no buscan las soluciones estéticas y si no lo hacen serán indeseables para el sexo masculino. Serán las no sexualmente atractivas para el apareamiento y la procreación, o sea, los dos lugares preferidos que los hombres nos han dado en este mundo. Comparar el cerebro con lo sexy que nos vemos es subestimar a las mujeres y hacer creer que solo piensan en conquistar al sexo masculino, y no en los campos más serios donde podemos incursionar y mejorar a la vida humana como la política, la astrología, la química, la gastronomía, la economía, etc.
  • “Tacones rojos cerebro gris”. Significa que si usas tacones tienes inteligencia y las que no lo usan son tontas y no les funciona bien la materia gris del cerebro. O sea, un objeto es comparado con el valor del cerebro de una mujer. Imagina: adentro de la cabeza llevamos un tacón incrustado.
  • “Skinny jeans libros gordos”. Enumera sus preferencias sin comas y estas son: los Skinny, los jeans, los libros (por no dejar de decir algo interesante) y los gordos. Pero si lo que quieres decir es que una mujer que usa jeans delgados es inteligente si lee un libro gordo, te equivocas MD: puedes leer las obras completas de Paulo Coelho sin haber aprendido ni una pizca. ¿Por qué no “jeans gordos skinny libros”? ¿Tienes algo en contra de la naturaleza?
  • “Inteligencia XL”. Significa que la talla y el peso de las mujeres nunca es la deseable y que, claro, no es comparable a la talla XS porque muchas nunca lo alcanzarán. Sin embargo, la inteligencia de la mujer bonita no es discutible. La fórmula “belleza + inteligencia” en tu campaña es la clave del éxito y no se discute. Por lo tanto, la diversidad sexual y la identidad sociocultural no tiene cabida en estos parámetros donde no están permitidas para las mujeres normales e imperfectas, o para las que tienen rasgos afrodescendientes, indígenas o andrógenos.
  • “La inteligencia está in”. Significa que sin inteligencia no estás “en la moda” y no vales nada. En este caso, la inteligencia está en lo que usas, es la llave que se promete para que abras todas las puertas del éxito. Las discapacidades mentales y físicas jamás serán vistas dentro de la moda. Es más, se anula y se invisibiliza.

En conclusión: MD tienes una inteligencia discriminatoria y llena de estereotipos. No te confundas. Jamás se nos ha pasado por la mente competir por zapatos. Nada se sale de control por ser lo que no eres, ni nos obsesionamos por dividir entre el cerebro y lo fashion. La inteligencia es simplemente algo que te permite discernir entre una campaña publicitaria de baja calidad y la necesidad básica de vestir y calzar. Y creo que hasta las mujeres más fashion se sienten ofendidas ante tan evidente manipulación mediática de la imagen femenina, porque ninguna mujer deja de ser mujer por lo que lleva puesto. Nada más humillante que el adjetivo “inteligente” usado como una etiqueta más sobre nuestros cuerpos. ¿Entiendes? ¿O te lo explico más despacio para tu nivel intelectual?

Artículo publicado en ContraPunto, 22 de agosto de 2014 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Información

Esta entrada fue publicada en 23 agosto, 2014 por y etiquetada con .